Las boquillas de espejo o de chorro amplio son definidas así porque están constituidas por un conducto rectilíneo que obliga el líquido en salida a golpear con fuerza una superficie contrapuesta y oportunamente inclinada respecto del agujero (deflector). El líquido, saliendo por una cabeza circular, golpea y resbala sobre la superficie de espejo ensanchándose así en un abanico bastante amplio y plano.
Las presiónes de trabajo son relativamente bajas, las gotas de dimensiones medianas-grandes y el ángulo de distribución varía de 90° a 140° según la distancia del plano de la superficie de espejo del agujero de salida, de su inclinación sobre el eje del agujero mismo y de la presión de ejercicio utilizada.
La pulverización a bajísimas presiónes determina la formación de gotitas medianas-grandes
(400-1000 µm) con una pequeñísima cantidad de gotas finas. |